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Condolencias por el fallecimiento del padre del director de este sitio Naum Kliksberg EL EJEMPLO DE UNA VIDA El 12 de febrero del 2010 falleció Eliezer kliksberg (Z.L.) Agradezco los numerosos emails de lectores de este sitio que me enviaron solidarizándose en este momento con mi dolor y el de mi familia (mi esposa Carmen Consuelo, hijos, y hermanos Lea y Bernardo). Con el fallecimiento de mi padre muere uno de los últimos, o el último, de los escritores en idioma idish en el mundo. Nació el 1 de marzo de 1909 en un pequeño pueblito en Polonia, en un hogar judío de padres religiosos. A causa de la primera guerra mundial quedaron en una situación económica de extrema pobreza. Su madre falleció cuando todavía no había cumplido los 10 años. No pudo cursar ni un grado de la escuela primaria porque en su pueblo no había escuela. A los 19 años emigro hacia Argentina, sin saber que nunca más vería a su familia, ya que todos ellos murieron en el holocausto, asesinados por Hitler. En la pobreza total, sin saber una palabra en español, sin familiares ni amigos en el país, contando solo con la solidaridad de instituciones judías para poder alimentarse mientras buscaba trabajo, a los 19 años comenzó una nueva vida en Argentina, país al cual siempre agradeció el recibirlo. Vida que comenzaba amenazada por los peores pronósticos por las condiciones negativas mencionadas. No obstante, con una férrea voluntad y enorme capacidad de trabajo logro tener una vida plena de satisfacciones y logros. Su primer trabajo en Argentina fue como empleado de sastre, luego estudio de sastre en un instituto en el cual se capacito más en ese oficio, constituyo un pequeño emprendimiento, tan pequeño que nunca pudo contar con un empleado, confeccionaba pantalones de hombre. Ese trabajo le posibilito vivir modestamente con su esposa, mi madre Clara (Z.L.), por lo cual tuvieron que hacer importantes sacrificios para poder concretar su gran sueño de ver graduarse a sus tres hijos en la Universidad de Buenos Aires. Estos logros serian suficientes para que la vida de mi padre sea un ejemplo para todas aquellas personas que en la actualidad desesperadas por su pobreza caen en la droga y/o la delincuencia. Pero mi padre dio con su vida otro mensaje más que puede dar esperanza a todos quienes se encuentran en la condición de extrema pobreza, siempre considero que está al alcance de todos el tener el bien más preciado que puede tener el ser humano, el amor por el conocimiento. Mientras trabajaba incansablemente elaborando los pantalones para obtener el sustento, paralelamente, llevado por su profundo deseo de saber, leía constantemente, iba a conferencias, concurría a grupos sociales en los cuales podía encontrar el placer de hablar sobre “cosas importantes” como él decía, él pensaba que la vida es muy corta por la cual no se debe perder el tiempo en “hablar sobre pavadas”. Eligio el camino de ser autodidacta, y no el de cursar la escuela primaria y continuar los estudios formales, porque era lo más compatible con el tiempo que tenía que dedicarle al trabajo y con su deseo de acceder rápidamente a un nivel de conocimiento importante. Le fue de mucha utilidad la base cultural que traía de Polonia, en donde en su adolescencia, pese a no haber tenido ninguna educación formal, había sido un ávido lector de reconocidos escritores de la cultura universal. En ese tránsito al conocimiento encontró lo que lo convertiría en un multimillonario en satisfacciones, en un ser humano que se sintió realizado plenamente hasta los 98 años, porque hasta esa edad tuvo una activa y productiva vida intelectual, leyendo, escribiendo, dando conferencias. Participo en sociedades judías de bien social, en las cuales llego a ocupar importantes puestos directivos (1), publico numerosos artículos en periódicos judíos y no judíos y dos libros: Dios se esconde ¿por qué?, y ¿Cómo recuperar el sentido de la vida?. Basándose en valores del milenario pueblo judío, y en su formación en la cultura universal, se identifico con las luchas humanísticas en el mundo para crear un mundo mejor. En su juventud fue ateo, un ateo que respetaba a los creyentes. En la tercera edad fue un fervoroso creyente, un creyente que respetaba la forma de pensar de los ateos. Fue un creyente muy particular, porque decía que estaba totalmente convencido de que Dios existía, pero no le interesaba escuchar a rabinos ni ir a sinagogas, ni cumplir con rituales religiosos. Decía que su relación con Dios no requería de intermediarios de ningún tipo, ni de lugares sagrados, se realizaba en donde el estuviese a través de su conexión con Dios, intima, intensa y directa. Investigo la vida y obra de Jesús, publico diez artículos sobre él, resaltando el gran respeto que sentía por Jesús como persona. Aporto importantes elementos de juicio históricos con los cuales demostraba que fue durante siglos una equivocación acusar a los judíos de la muerte de Jesús (lo cual alimento el antisemitismo), porque fue asesinado por el poder romano, el cual temía que los seguidores de Jesús aumenten en número y se revelen contra sus opresores romanos. Los romanos utilizaron para sus fines de asesinar a Jesús a algunos judíos que no tenían independencia ni poder político para oponerse al imperio romano. Mi padre no encontraba placer en hablar sobre los últimos comentarios de la televisión, sobre si tal artista se peleo con otra, o si se realizo una cirugía, etc. En la dinámica entre las preguntas y las respuestas sobre temas que llamaba “importantes en la vida”, los problemas del mundo y del país, de la filosofia y de los misterios de la naturaleza, mi padre encontraba una fuente de placer inagotable, para acceder a ella no era necesario tener dinero, con su vida demostró que ese camino lo pueden hacer todos los pobres económicamente como él, y de esa forma llegar a ser espiritualmente inmensamente ricos, como lo logro él. Una vez me comento que ese camino a los placeres del conocimiento debía ponerse al alcance de los pobres, la mayoría cree erróneamente que solo es alcanzable para quienes pueden cursar la universidad. Además de hacer todo lo posible para que allá menos pobres, deberían crearse programas sociales con actividades para quienes tienen muy poca instrucción, en los que se converse en forma amena y motivante sobre las ideas de los más importantes filósofos y pensadores que tuvo la humanidad, eso los haría ser más felices pese a su pobreza. Eso aportaría a lograr una sociedad con más valores y familias más integradas, con ello disminuiría la delincuencia y la drogadicción, la sociedad obtendría todo tipo de beneficios. La vida de mi padre es un ejemplo que demuestra de que ello es posible. Cuando le dije a mi padre y a mi madre que me enamore de una mujer no judía, con la cual quería constituir una pareja y familia, ellos, que eran profundamente judíos, me contestaron que hubiesen preferido que sea una mujer judía, porque se sentían muy golpeados por el asesinato de sus familiares en el holocausto, y por el antisemitismo pasado y presente que los llevaba, como era esperable en cualquier grupo humano al ser muy agredido, a buscar seguridad dentro del propio grupo y a ver a los otros con cierto recelo, pero me dijeron que si yo elegía a una no judía como mi pareja la aceptarían como a alguien de la familia y le darían su amor y respeto a ella y a los hijos que tengamos, y así fue en todos los años que vivieron mis padres. En los últimos años, cuando su salud ya estaba muy deteriorada por un derrame cerebral que lo afecto a los 98 años, cada vez que mi mujer lo visitaba el rostro de mi paedre se iluminaba y con gestos le manifestaba su alegría por verla. Mi padre falleció 17 días antes de cumplir 101 años, en su larga y fecunda vida fue un excelente padre y un buen ciudadano que aporto a un mundo mejor. Lic. Naum Kliksberg Coordinador General del Centro Mundial de Matrimonios Mixtos www.matrimoniosmixtos.info 22 de febrero del 2010 -------------------------- 1) Eliezer Kliksberg fue 7 años miembro del directorio del Keren Kayemet Argentina, institución que fomenta el plantar árboles en los desiertos en Israel, también integro el directorio del Asilo de Ancianos para judíos argentinos, y durante 11 años fue presidente de una institución de Residentes de Polacos Judíos en Argentina. Algunos comentarios que se publicaron, de destacados intelectuales, sobre Eliezer Kliksberg: - “Eliezer kliksberg es dueño de una amplia cultura universal, y una importante formación judía, cuenta con capacidad creadora y un pensamiento incisivo “…“Los textos de Eliezer Kliksberg logran plenamente el objetivo de estimularnos a pensar sobre cuestiones fundamentales”. 1991 – Manuel Tenembaun (destacado historiador y educador, Director General del Congreso Judío Latinoamericano). - “La lectura del libro de Eliezer Kliksberg ¿Como recuperar el sentido de la vida? nos invita a recuperar el optimismo y a imaginar que, a pesar de la profundidad de la actual crisis de la civilización, es posible construir un mundo más justo y más humano”. 2004 – Daniel Filmus (Ministro de Educación de Argentina). - “El libro de Eliezer Kliksberg ¿Como recuperar el sentido de la vida? es un tónico del alma”. 2004 – Marcos Aguinis (destacado escritor). - “Eliezer se trepa al árbol del conocimiento y arranca flores, frutos, ramas, y enciende raíces, y los ojos le brillan de felicidad”. 1997 - Jaime Barylco (destacado escritor, filósofo, educador). ----------------------------------------------- Con motivo del fallecimiento, el periódico Mundo Israelita (decano de los periódicos judíos de Argentina) publico un artículo de Moshe Korin, destacado escritor, historiador, docente, y Directos de Cultura de AMIA se puede ver en: http://www.mundoisraelita.com.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=1910&Itemid=27 También se publico en: http://www.amia.org.ar/content/article_detail.aspx?aid=1447&sid=166&smonth=4&syear=2010 Su texto es el siguiente: Eliézer Kliksberg Z”L sábado, 27 de marzo de 2010 Por Moshé Korin Eliézer Kliksberg fue el último mohicano, el último escritor en lengua idish de nuestro ishuv. Auténtico símbolo de la cultura judía del shtetl de la Europa Oriental, que traspolada a nuestro país supo enraizar los atributos judaicos con la historia argentina. En su ámbito inicial, en las aldeas de la Zona de Residencia en las que eran recluidos los judíos que vivían en dominios del “Zar de todas las Rusias”, el joven Eliézer ya había leído más de 300 libros. Comenzó sus lecturas a los 10 años de edad en la Polonia natal (parte del Imperio Ruso en esa época), en un hogar humilde y con textos prestados. El pequeño Eliézer ya leía entonces un libro por semana (en ídish o en polaco), en ocasiones releía hasta tres veces para poder entenderlo mejor. Fue un verdadero autodidacta, un típico folkinteliguent, que comenzó con enorme fe en la lógica y paulatinamente entendió que ésta es imperfecta. Su fe en el perfeccionamiento y el sentido moral de la humanidad partían tanto de la tradición judía y humanista (la filosofía de Maimónides, de Martín Buber, Abraham Ioshua Heshel y de la vasta literatura en ídish), asi como también, de la sabiduría universal que incluye desde Aristóteles y los griegos a escritores como Tolstoi y Dostoievski. Su perspectiva aunó siempre el fervor de la tradición judía con el sentir sionista y los conceptos sobre la organización social más justa. Su vida y su obra se caracterizaron por constituir un excelente estímulo para la elevación del espíritu. Esta formación, esos pensamientos y ese estilo de vida caracterizaron también la atmósfera del hogar que formó en la Argentina, con su esposa, la escritora y poetisa Clara Kliksberg (z “ l)—cuyo lema era “¡Firme y adelante!” Constituyó aquí una familia excepcional: sus hijos: Bernardo*, economista y sociólogo de fama internacional, consultor de las Naciones Unidas; Naúm, renombrado psicólogo y sociólogo, especialista en el Desarrollo de la Inteligencia Humana y Lea, también muy reconocida profesional, en el campo de la Psicología y Relaciones Humanas y, junto a ellos, sus cónyuges y sus respectivos descendientes. Escribió centenares de artículos en idish y castellano que fueron publicados en “Di Idishe tzaitung”, “Di Presse”, “Forwerts” (EE.UU.) y “ Letzte Naies” (Israel),”Mundo Israelita”, “Comunidades” y algunos también en “La Nación” de Buenos Aires, así como también en otras publicaciones de Latinoamérica. Uno de sus libros más destacados se titula “Cómo recuperar el sentido de la vida”, editado en abril de 2004 por la editorial El Ateneo. Al igual que sus otros escritos es un tónico para el alma y su lectura despeja y anima y siempre están presentes las preguntas fundamentales que hacen a la existencia de Dios, sobre la que el autor nos da una respuesta convincentemente afirmativa. Con lucha, vigor, empuje y también con alegría, fue uno de los hombres que contribuyeron a la creación de las instituciones de nuestro ishuv, tanto en la creación cultural como en la prensa judía, en el teatro en ídish, en el libro o el artículo periodístico. Su tesonera tarea lo convirtió en activo protagonista del Keren Kayémet, del Movimiento de los Residentes Judíos de Polonia, del Hogar Israelita para Ancianos entre otras instituciones. Don Eliézer, quien había nacido en julio de 1909, falleció el 28 de shvat de 5770 (12 de febrero de 2010), a los 100 años. Hasta hace poco mantuvo su vigor, lucidez e inteligencia en los niveles más elevados, a lo que podríamos sumar su claro pensamiento y su fortaleza espiritual, que lo convirtieron en ejemplo moral para todos nosotros. Iehí zijró baruj! ------------------------------------ *Bernardo Kliksberg, nombrado por la legislatura ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires, se puede ver en: http://www.clarin.com/diario/2010/04/10/um/m-02177915.htm ------------------------------------ Eliézer Kliksberg Z´L Falleció el 12 de febrero de 2010 La Dirección, Redacción y Administración de Mundo Israelita expresan sus sentidas condolencias a la familia de Don Eliézer Kliksberg, y elevan su plegaria al Altísimo por el eterno descanso de su alma.
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